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Yugo Desigual

Yugo Desigual

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No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 2 Cor 6:14-15

El tema de yugo desigual en la iglesia cristiana es uno de los principales motivos que repercute en que muchas personas se alejen del Señor y dejen de congregarse.  Pero; para entender bien el concepto bíblico definamos primero : ¿Qué es un yugo?

Un yugo es un instrumento que sirve para unir a dos bueyes en una yunta, y está formado por una pieza de madera con dos arcos que se ajustan a la cabeza de los animales. El yugo se sujeta al timón de un arado (herramienta de labranza en la agricultura) para sembrar. Los bueyes trabajan juntos y mediante el arado abren surcos en la tierra y remueven el suelo antes de sembrar.

yugo

Si los bueyes no son iguales en tamaño o fuerza; no sería posible hacer la labor de la siembra correctamente. Si uno de los animales no avanzara mientras que el otro sí lo hace, el buey más robusto tendría jalar con más fuerza y se tendría que aguantar al buey pequeño o más débil; provocando que el animal más grande se desgaste más.

La decisión más importante en la vida de una persona es creer en el Señor Jesús y entregarle su vida. Y la segunda decisión con mayor transcendencia es la elección de pareja, la persona con la que vamos a estar el resto de nuestra vida. De acuerdo a la palabra de Dios el matrimonio es un pacto, es una decisión permanente, nos casamos para el resto de nuestras vidas. Jesús enseñó en Mateo 19:4-6 lo siguiente:

Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.”

Cuando elegimos pareja, si nos relacionamos con alguien que no ha conocido al Señor, debemos actuar en obediencia y no establecer una relación de noviazgo con ellos, porque aunque duela, el Señor sabe qué es lo mejor para nosotros, que es lo que nos conviene y lo que no, y al final Él se va a glorificar el resto de nuestra vida.

Lamentablemente; muchas veces los creyentes usan excusas e inclusive sacan frases de la Biblia fuera de contexto para justificar sus relaciones. Por ejemplo 1 Corintios 7:10-14 habla específicamente para las personas casadas:

Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.”

Este versículo es para las personas que se casaron sin conocer al Señor, y que son transformadas al creer en Jesús después de haber contraído matrimonio.

Cualquiera se puede unir en yugo desigual y no necesariamente se aplica solo en el matrimonio. Puede referirse para todo tipo de relaciones, amistades, noviazgo y negocios inclusive.

La Biblia habla de hacer frutos de arrepentimiento; así que no es válido tampoco excusarse al justificar a una persona como “buena” por su modo de hablar, de tratarnos, y de expresarse. Tarde o temprano si no ha conocido al Señor su naturaleza saldrá, y la Biblia habla que todos sin excepción, nacemos bajo pecado y que solo a través de la fe en Jesús somos justificados y transformados.

Escuché una vez a un predicador comentar que “Satanás es maldad antigua”. Esta es una frase muy acertada, ya que éste ha estado presente en todos los tiempos de todas las generaciones y conoce muy bien a los hombres. El siempre anda como león rugiente viendo a quién devorar, es decir a quien atacar. No debemos ignorar sus maquinaciones. Debemos considerar que la primera forma donde el enemigo siempre ataca es en la mente.

Recordemos que todo lo que Dios dice es para nuestro propio bien. Aunque al principio parezca doloroso al final siempre es para bien. Mientras que totalmente en el lado opuesto, Satanás es el padre de la mentira, y nos va querer a hacer dudar de Dios (la mentira más antigua); y poner en nuestros corazones pensamientos contrarios a su palabra que nos hagan sentir mejor. Pero ese “sentir mejor” es momentáneo y temporal.

Hay personas afuera que te van a decir lo que quieres oír; pero si no hay frutos de arrepentimiento esa persona te está engañando. Esto es; de una manera simple, cuando nacemos de nuevo y somos transformados, lo que antes le llamábamos bueno ahora lo llamamos – y lo reconocemos – como malo, y lo que le llamábamos malo ahora lo llamamos – y lo reconocemos – como bueno. Por ejemplo, las relaciones sexuales antes del matrimonio. El Señor le llama fornicación, y no es algo que conviene. Pero si un creyente empieza a juntarse con un incrédulo, muy posiblemente este lo pueda arrastrar y hacerle creer que lo que Dios dijo no es cierto, o fue en otro tiempo, o para otra gente. Como se mencionó anteriormente: Satanás empieza atacando la mente y sembrando duda.

El versículo 14 de 2 de Corintios dice : “¿Qué puede tener en común la justicia con injusticia?”

Donde está Dios no pueden haber tinieblas; sencillo. Y si hay tinieblas Dios no está en ese lugar. Jesús dijo:

Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.” Juan 12:46

El que no cree en Él no está en “media luz”; está en tinieblas. Lo que la persona va a hablar es tinieblas. Su mente está entebrecida. La Luz no puede convivir con las tinieblas; y al entrar en una relación con un incrédulo te alejas del Señor. Dios no pasa por encima a tus decisiones, el enemigo sí, Dios no. Dios dice: lo elegiste a él o a ella, no puedo estar contigo.

Si no obedecemos, vamos a vivir las consecuencias por no vivir conforme a algo que Dios aprobaba. Por más que ores por alguien para que sea convertido y porque quieres una relación con él o ella, eso no va a torcer el brazo de Dios. Si no sabes tomar una decisión, abre y lee la biblia.

El versículo 15 de. 2 Corintios también nos dice lo siguiente: “¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?”

Belial se refiere a Satanás. Este nombre tiene muchos significados; por ejemplo ganador de ganancias corruptas,  es decir; todo lo contrario del Señor. El Señor lo tenía todo, no falló y entregó todo. Belial se gana las cosas en forma corrupta.

El que no está con el Señor puede ser trabajado por Belial, o se puede convertir en un Belial en tu vida; y te va alejar de Dios.

1 Corintios 10: 21-22 menciona:

No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?”

Dios es celoso, Él le decía a su pueblo en el AT que no se unieran con otros pueblos, que no hicieran yugo. No es que vamos a cerrarnos con el mundo, no estamos diciendo eso. Estamos diciendo que Dios en su palabra dio instrucciones a sus hijos para no unirse con no creyentes en relaciones de noviazgo por ejemplo; pues si el Padre lo dice es porque es para nuestro bien. Aprobar una relación en yugo desigual, es desobediencia a Dios.

Los incrédulos, no van a apreciar la misericordia, dones, sabiduría, amor, etc que Dios te ha dado. En el mundo van a apreciar tu físico, dinero, inteligencia.. lo vano. No van a apreciar lo más importante, lo que Cristo hizo en ti.

Efesios 5:6-7 dice:

Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos.”

Estas son algunas de las excusas más comunes que pueden poner los cristianos al unirse en yugo desigual; sin embargo, estas deben ser cotejadas con la palabra de Dios:

* “La persona con la que salgo es demasiado buena o justa”. Para el mundo la justicia significa una cosa pero para Dios otra. La justicia de Dios se reveló al entregar lo que más amaba para dar vida a todas las personas que hacían lo malo y que creyeran en su nombre. Es muy diferente a lo que pensamos. La justicia de Dios es opuesta a lo que nosotros pensamos para justificarnos. No es por obras, es por fe.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.Efesios 2:8-9

* “Es bueno pero todavía no ha conocido al Señor”. Es una farsa. Tú no vas a hacer que conozca a Dios.

* “No hay jóvenes cristianos de mi edad en la iglesia.”. Sé paciente, no traigas consecuencias a tu vida por no obedecer a Dios. El Señor viene en el tiempo correcto, no te va abandonar, Él no te va a dejar.

* “Es mejor que mucha gente que he conocido en la iglesia”. Lamentablemente; al convivir con la gente de la iglesia a veces nos volvemos como éramos cuando estábamos en el mundo en vez de reflejar más a Cristo. Somos muy críticos con los hermanos de la iglesia, los criticamos porque al tener una relación más íntima, vemos más sus errores. Pero recordemos como miraba y como mira Jesús: Él no vio a Pedro el pescador vulgar, sino a la roca.

No miremos con los ojos equivocados, no miremos con juicio; no miremos con los ojos de la carne sino con los ojos del Espíritu.

* “Mi novio me apoya. A él no le molesta que venga a la iglesia” : el negocio de Satanás es mezclar, el del Señor es mantenerse limpio y puro. La peor verdad es la mentira más parecida a la verdad.

* “He visto matrimonios que empiezan así y luego tiene un buen resultado”. No puedes pensar así porque no es lo que la biblia dice. La palabra dice: “No te unas con yugo desigual”. Punto.

* “No va a ser obstáculo en mi vida espiritual”. Entre más lo conozcas más va a salir lo que está en el o en ella. La naturaleza siempre se va a manifestar. Puede parecer buena persona, pero luego salen las cosas no trabajadas por el Señor: temperamentos, adicciones, infidelidades, etc.

* “Se va a convertir después”.  Te vas a ir involucrando y se va a convertir en tu dios. Te vas a ir alejando porque esa persona te jala a las tinieblas. Sientes más refugio en esa persona que en Dios. Se convierte en tu ídolo.

* “Me tengo que casar porque tuve relaciones” : puedes venir y limpiarte en el Señor y esperar a la persona. Casarme porque tuve relaciones se llama religiosidad, va a terminar mal.

* “Yo creo que conoce a Dios”. ¿Cúales son sus frutos? Lucas 3:8 : solo frutos dignos de arrepentimiento. Se mencionó anteriormente.


El yugo también puede ser con los amigos. Un principio que debemos aplicar es entender que nuestros amigos son los que comparten lo mismo: a Cristo.

El propósito de todo creyente es desarrollar el carácter de Cristo. Idealmente aquí se incluyen las últimas etapas del noviazgo y el matrimonio; donde debemos buscar mutuamente el carácter del Señor.

Jesus hizo la paz entre nosotros y Dios, trajo una paz que va por encima de una paz terrenal, es eterna, trajo amistad otra vez, porque estábamos enemistados con Dios. Confiemos en esa paz y esa seguridad, encontremos refugio en Él y confiemos que lo que Él dice es más confiable a lo que nosotros pensamos (y no solo confiable, es verdad) y que sus planes siempre son mejores que los nuestros.

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Isaías 9:6

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