<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>El Olivo Church, Only In Jesus</provider_name><provider_url>https://iglesiaelolivo.com/en/</provider_url><author_name>Alexandra</author_name><author_url>https://iglesiaelolivo.com/en/author/alexandra-guzman/</author_url><title>Camino al Calvario - Traicionado y Juzgado - El Olivo Church, Only In Jesus</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="QBfQE4WcFB"&gt;&lt;a href="https://iglesiaelolivo.com/en/sermon/camino-al-calvario-traicionado-y-juzgado/"&gt;Camino al Calvario &#x2013; Traicionado y Juzgado&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://iglesiaelolivo.com/en/sermon/camino-al-calvario-traicionado-y-juzgado/embed/#?secret=QBfQE4WcFB" width="600" height="338" title="&#x201C;Camino al Calvario &#x2013; Traicionado y Juzgado&#x201D; &#x2014; El Olivo Church, Only In Jesus" data-secret="QBfQE4WcFB" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(c,d){"use strict";var e=!1,o=!1;if(d.querySelector)if(c.addEventListener)e=!0;if(c.wp=c.wp||{},c.wp.receiveEmbedMessage);else if(c.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if(!t);else if(!(t.secret||t.message||t.value));else if(/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret));else{for(var r,s,a,i=d.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),n=d.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=new RegExp("^https?:$","i"),l=0;l&lt;n.length;l++)n[l].style.display="none";for(l=0;l&lt;i.length;l++)if(r=i[l],e.source!==r.contentWindow);else{if(r.removeAttribute("style"),"height"===t.message){if(1e3&lt;(s=parseInt(t.value,10)))s=1e3;else if(~~s&lt;200)s=200;r.height=s}if("link"===t.message)if(s=d.createElement("a"),a=d.createElement("a"),s.href=r.getAttribute("src"),a.href=t.value,!o.test(a.protocol));else if(a.host===s.host)if(d.activeElement===r)c.top.location.href=t.value}}},e)c.addEventListener("message",c.wp.receiveEmbedMessage,!1),d.addEventListener("DOMContentLoaded",t,!1),c.addEventListener("load",t,!1);function t(){if(o);else{o=!0;for(var e,t,r,s=-1!==navigator.appVersion.indexOf("MSIE 10"),a=!!navigator.userAgent.match(/Trident.*rv:11\./),i=d.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),n=0;n&lt;i.length;n++){if(!(r=(t=i[n]).getAttribute("data-secret")))r=Math.random().toString(36).substr(2,10),t.src+="#?secret="+r,t.setAttribute("data-secret",r);if(s||a)(e=t.cloneNode(!0)).removeAttribute("security"),t.parentNode.replaceChild(e,t);t.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:r},"*")}}}}(window,document);
&lt;/script&gt;
</html><thumbnail_url>https://iglesiaelolivo.com/wp-content/uploads/2025/06/TIMG_web_camino-al-calvario-03.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>2486</thumbnail_width><thumbnail_height>1688</thumbnail_height><description>La palabra de Dios es viva y es eficaz y cada vez que la leemos revela algo nuevo a nuestras vidas siempre transforma y cambia. Iniciemos con esta pregunta: &#xBF;Nos hemos sentido alguna vez traicionados y juzgados? Posiblemente la respuesta para la mayor&#xED;a sea afirmativa, y esto no es algo agradable para nadie; todo lo contrario, es un sentimiento inc&#xF3;modo y doloroso.&#xA0; Cuando nos consideramos cristianos, estamos llamados a vivir como vivi&#xF3; Cristo. Eso implica estar dispuestos a ser traicionados, juzgados e incluso rechazados, por dif&#xED;cil que sea. &#xBF;Sabes por qu&#xE9;? Porque Jes&#xFA;s fue juzgado y condenado sin un juicio justo; fue entregado por su propio pueblo, traicionado y negado por algunos de sus disc&#xED;pulos, abandonado y rechazado m&#xE1;s all&#xE1; de lo que podemos imaginar. &#xBF;Y cu&#xE1;l fue su actitud? Fue obediente al Padre en todo. Vemos, seg&#xFA;n Mateo 26:40 Reina Valera (RVR1960) que Jes&#xFA;s encontr&#xF3; a sus disc&#xED;pulos durmiendo: &#x201C;Vino luego a sus disc&#xED;pulos, y los hall&#xF3; durmiendo, y dijo a Pedro: &#xBF;As&#xED; que no hab&#xE9;is podido velar conmigo una hora?&#x201D; Y m&#xE1;s adelante en Mateo 26:47-54 leemos lo siguiente: &#x201C;Mientras todav&#xED;a hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con &#xE9;l mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. Y el que le entregaba les hab&#xED;a dado se&#xF1;al, diciendo: Al que yo besare, ese es; prendedle. Y en seguida se acerc&#xF3; a Jes&#xFA;s y dijo: &#xA1;Salve, Maestro! Y le bes&#xF3;. Y Jes&#xFA;s le dijo: Amigo, &#xBF;a qu&#xE9; vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jes&#xFA;s, y le prendieron. Pero uno de los que estaban con Jes&#xFA;s, extendiendo la mano, sac&#xF3; su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quit&#xF3; la oreja. Entonces Jes&#xFA;s le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los... View more</description></oembed>
