{"version":"1.0","provider_name":"El Olivo Church, Only In Jesus","provider_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/","author_name":"desireebrenes@gmail.com","author_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/author\/desireebrenesgmail-com\/","title":"Oyendo la voz de Dios - Afinando el o\u00eddo - El Olivo Church, Only In Jesus","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"vq76aCWidF\"><a href=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/oyendo-la-voz-de-dios-afinando-el-oido\/\">Oyendo la voz de Dios &#8211; Afinando el o\u00eddo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/oyendo-la-voz-de-dios-afinando-el-oido\/embed\/#?secret=vq76aCWidF\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Oyendo la voz de Dios &#8211; Afinando el o\u00eddo&#8221; &#8212; El Olivo Church, Only In Jesus\" data-secret=\"vq76aCWidF\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(c,d){\"use strict\";var e=!1,o=!1;if(d.querySelector)if(c.addEventListener)e=!0;if(c.wp=c.wp||{},c.wp.receiveEmbedMessage);else if(c.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if(!t);else if(!(t.secret||t.message||t.value));else if(\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret));else{for(var r,s,a,i=d.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),n=d.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),l=0;l<n.length;l++)n[l].style.display=\"none\";for(l=0;l<i.length;l++)if(r=i[l],e.source!==r.contentWindow);else{if(r.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message){if(1e3<(s=parseInt(t.value,10)))s=1e3;else if(~~s<200)s=200;r.height=s}if(\"link\"===t.message)if(s=d.createElement(\"a\"),a=d.createElement(\"a\"),s.href=r.getAttribute(\"src\"),a.href=t.value,!o.test(a.protocol));else if(a.host===s.host)if(d.activeElement===r)c.top.location.href=t.value}}},e)c.addEventListener(\"message\",c.wp.receiveEmbedMessage,!1),d.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",t,!1),c.addEventListener(\"load\",t,!1);function t(){if(o);else{o=!0;for(var e,t,r,s=-1!==navigator.appVersion.indexOf(\"MSIE 10\"),a=!!navigator.userAgent.match(\/Trident.*rv:11\\.\/),i=d.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),n=0;n<i.length;n++){if(!(r=(t=i[n]).getAttribute(\"data-secret\")))r=Math.random().toString(36).substr(2,10),t.src+=\"#?secret=\"+r,t.setAttribute(\"data-secret\",r);if(s||a)(e=t.cloneNode(!0)).removeAttribute(\"security\"),t.parentNode.replaceChild(e,t);t.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:r},\"*\")}}}}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/TIMG_web_Oyendo-la-voz-de-Dios-4-1.jpg","thumbnail_width":2486,"thumbnail_height":1688,"description":"En la Biblia encontramos muchos pasajes que nos instan a ser intencionales en nuestra b\u00fasqueda de la Voz de Dios, esto no es algo que se da por casualidad o meramente por inercia; observemos por un momento como el proverbista expone esta necesidad de tomar una postura activa a la hora de escuchar lo que Dios tiene para decir: \u201cHijo m\u00edo, presta atenci\u00f3n a lo que digo y atesora mis mandatos. Afina tus o\u00eddos a la sabidur\u00eda y conc\u00e9ntrate en el entendimiento. Clama por inteligencia y pide entendimiento. B\u00fascalos como si fueran plata, como si fueran tesoros escondidos. Entonces comprender\u00e1s lo que significa temer al SE\u00d1OR y obtendr\u00e1s conocimiento de Dios. \u00a1Pues el Se\u00f1or concede sabidur\u00eda! De su boca provienen el saber y el entendimiento.\u201d Proverbios 2:1-5.(NTV)\u00a0 Cuando Dios nos dice \u201cHijo m\u00edo presta atenci\u00f3n\u201d, nos llama a que estemos atentos, a que abramos nuestros o\u00eddos. Quiere que conozcamos su sabidur\u00eda, la cual solo puede venir de \u00c9l, \u00a0y cuyo principio es el temor de Dios, pero dicho temor no es una postura de miedo. El temor verdadero del cual el autor nos est\u00e1 hablando, viene de la palabra YIR\u00c1 (hbr.) que significa respeto, reverencia, y ese es el temor que Dios est\u00e1 buscando que cada uno de nosotros tengamos hacia \u00c9l. Es el reconocimiento que le damos al Se\u00f1or, al vivir una vida reverente, santa y llena de obediencia. Este es el verdadero temor que nos lleva a afinar nuestros o\u00eddos y tener el entendimiento (conocimiento) que adquirimos por estar en intimidad, a trav\u00e9s de la en oraci\u00f3n, de la lectura de la palabra y la obediencia que conlleva. El autor nos dice tambi\u00e9n: \u201cConc\u00e9ntrense\u201d, ac\u00e1 nos da una se\u00f1al de alerta, \u00a1que los afanes de este mundo no nos distraigan! Porque si vivimos en distracciones es poco probable... View more"}