{"version":"1.0","provider_name":"El Olivo Church, Only In Jesus","provider_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/","author_name":"Iglesia El Olivo","author_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/author\/iglesiaelolivo\/","title":"Par\u00e1bolas de Jes\u00fas: La oveja perdida - El Olivo Church, Only In Jesus","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"XBRJLRk4Rj\"><a href=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/parabolas-de-jesus-la-oveja-perdida\/\">Par\u00e1bolas de Jes\u00fas: La oveja perdida<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/parabolas-de-jesus-la-oveja-perdida\/embed\/#?secret=XBRJLRk4Rj\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Par\u00e1bolas de Jes\u00fas: La oveja perdida&#8221; &#8212; El Olivo Church, Only In Jesus\" data-secret=\"XBRJLRk4Rj\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(c,d){\"use strict\";var e=!1,o=!1;if(d.querySelector)if(c.addEventListener)e=!0;if(c.wp=c.wp||{},c.wp.receiveEmbedMessage);else if(c.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if(!t);else if(!(t.secret||t.message||t.value));else if(\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret));else{for(var r,s,a,i=d.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),n=d.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),l=0;l<n.length;l++)n[l].style.display=\"none\";for(l=0;l<i.length;l++)if(r=i[l],e.source!==r.contentWindow);else{if(r.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message){if(1e3<(s=parseInt(t.value,10)))s=1e3;else if(~~s<200)s=200;r.height=s}if(\"link\"===t.message)if(s=d.createElement(\"a\"),a=d.createElement(\"a\"),s.href=r.getAttribute(\"src\"),a.href=t.value,!o.test(a.protocol));else if(a.host===s.host)if(d.activeElement===r)c.top.location.href=t.value}}},e)c.addEventListener(\"message\",c.wp.receiveEmbedMessage,!1),d.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",t,!1),c.addEventListener(\"load\",t,!1);function t(){if(o);else{o=!0;for(var e,t,r,s=-1!==navigator.appVersion.indexOf(\"MSIE 10\"),a=!!navigator.userAgent.match(\/Trident.*rv:11\\.\/),i=d.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),n=0;n<i.length;n++){if(!(r=(t=i[n]).getAttribute(\"data-secret\")))r=Math.random().toString(36).substr(2,10),t.src+=\"#?secret=\"+r,t.setAttribute(\"data-secret\",r);if(s||a)(e=t.cloneNode(!0)).removeAttribute(\"security\"),t.parentNode.replaceChild(e,t);t.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:r},\"*\")}}}}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Parabolas-10.png","thumbnail_width":845,"thumbnail_height":570,"description":"Concluimos la serie \u201cPar\u00e1bolas de Jes\u00fas\u201d con esta und\u00e9cima predicaci\u00f3n, la cual, trata acerca de la par\u00e1bola de la oveja perdida. Es una de las tres par\u00e1bolas con las que Jes\u00fas responde a las preguntas que los fariseos le planteaban (las otras dos analizadas fueron la del hijo pr\u00f3digo y la del tesoro perdido). Para el Se\u00f1or hallar lo perdido es importante. Jes\u00fas no quiere que nadie se pierda y que qui\u00e9n le pertenece, permanezca en \u00c9l. Leamos, Lucas 15: 1-7. \u201cSe acercaban a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores para o\u00edrle. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: este, a los pecadores recibe y con ellos come [Jes\u00fas, en respuesta dice] \u00bfQu\u00e9 hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdi\u00f3 hasta encontrarla? Y cuando la encuentra la pone sobre sus hombros gozoso, y al llegar a casa, re\u00fane a sus amigos y vecinos y les dice: gozaos conmigo porque he encontrado mi oveja que se hab\u00eda perdido. Os digo que as\u00ed, habr\u00e1 m\u00e1s gozo en el cielo, por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento\u201d. En esta historia, aparecen dos tipos de personas al inicio: los escribas y fariseos, y los religiosos. Los fariseos, son los que pon\u00edan los est\u00e1ndares morales m\u00e1s all\u00e1 de la Biblia; bajaban o sub\u00edan la barda, seg\u00fan su conveniencia; estaban en la c\u00faspide de la jerarqu\u00eda social del pueblo jud\u00edo; ten\u00edan entre sus virtudes, un total conocimiento de la Biblia; y procuraban una vida que agradara Dios; pero viv\u00edan bajo una justicia de obras humanas. Y rechazaron a Cristo, porque no se amoldaba a la concepci\u00f3n de Dios que ten\u00edan ellos. Luego aparecen en el relato... View more"}