{"version":"1.0","provider_name":"El Olivo Church, Only In Jesus","provider_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/","author_name":"desireebrenes@gmail.com","author_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/author\/desireebrenesgmail-com\/","title":"Paracletos - La Deidad del Esp\u00edritu Santo - El Olivo Church, Only In Jesus","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"eKFpdng70I\"><a href=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/paracletos-la-deidad-del-espiritu-santo\/\">Paracletos &#8211; La Deidad del Esp\u00edritu Santo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/paracletos-la-deidad-del-espiritu-santo\/embed\/#?secret=eKFpdng70I\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Paracletos &#8211; La Deidad del Esp\u00edritu Santo&#8221; &#8212; El Olivo Church, Only In Jesus\" data-secret=\"eKFpdng70I\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(c,d){\"use strict\";var e=!1,o=!1;if(d.querySelector)if(c.addEventListener)e=!0;if(c.wp=c.wp||{},c.wp.receiveEmbedMessage);else if(c.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if(!t);else if(!(t.secret||t.message||t.value));else if(\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret));else{for(var r,s,a,i=d.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),n=d.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),l=0;l<n.length;l++)n[l].style.display=\"none\";for(l=0;l<i.length;l++)if(r=i[l],e.source!==r.contentWindow);else{if(r.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message){if(1e3<(s=parseInt(t.value,10)))s=1e3;else if(~~s<200)s=200;r.height=s}if(\"link\"===t.message)if(s=d.createElement(\"a\"),a=d.createElement(\"a\"),s.href=r.getAttribute(\"src\"),a.href=t.value,!o.test(a.protocol));else if(a.host===s.host)if(d.activeElement===r)c.top.location.href=t.value}}},e)c.addEventListener(\"message\",c.wp.receiveEmbedMessage,!1),d.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",t,!1),c.addEventListener(\"load\",t,!1);function t(){if(o);else{o=!0;for(var e,t,r,s=-1!==navigator.appVersion.indexOf(\"MSIE 10\"),a=!!navigator.userAgent.match(\/Trident.*rv:11\\.\/),i=d.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),n=0;n<i.length;n++){if(!(r=(t=i[n]).getAttribute(\"data-secret\")))r=Math.random().toString(36).substr(2,10),t.src+=\"#?secret=\"+r,t.setAttribute(\"data-secret\",r);if(s||a)(e=t.cloneNode(!0)).removeAttribute(\"security\"),t.parentNode.replaceChild(e,t);t.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:r},\"*\")}}}}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/10-setiembre.jpg","thumbnail_width":1600,"thumbnail_height":1086,"description":"Nosotros como cristianos somos monote\u00edstas, es decir, adoramos a un solo Dios. Sin embargo, las escrituras claramente nos muestran tres personas en la Trinidad, Dios como Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. Posiblemente nos sea sencillo entender la persona del Padre y la del Hijo cuando intentamos racionalizarlos porque son relacionales para nosotros. No obstante, cuando hablamos del Esp\u00edritu Santo, algunas veces lo hemos dejado de lado y le hemos dado poca importancia.\u00a0 Se trata de la tercera persona de la Trinidad, no por ser menos importante, sino porque se revel\u00f3 en tercer lugar. La primera persona en revelarse es Dios Padre en el Antiguo Testamento, la segunda es Dios Hijo (Jesucristo) en el Nuevo Testamento, y la tercera es el Esp\u00edritu Santo en Pentecost\u00e9s. Todos tienen la misma importancia. Debemos tener claro como iglesia que Jes\u00fas mismo le dice a sus disc\u00edpulos que al irse \u00c9l, vendr\u00eda no un consuelo, sino un consolador, quien va a glorificar a Cristo y es el mismo Esp\u00edritu Santo que habita en nosotros cuando decidimos entregarle nuestra vida a Cristo. Juan 16:7 dice: \u201cPero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendr\u00eda a vosotros; mas si me fuere, os lo enviar\u00e9.\u201d Si tenemos a Jes\u00fas en nuestro coraz\u00f3n y lo recibimos como nuestro Se\u00f1or y Salvador, quiere decir que el Esp\u00edritu Santo mora en nosotros. Hay muchas religiones y l\u00edneas de pensamiento que hablan del Esp\u00edritu Santo como una fuerza o una energ\u00eda, lo cual no es correcto. Incluso en la iglesia lo relacionan con una paloma o con fuego, pero el Esp\u00edritu Santo no es eso, el Esp\u00edritu Santo es Dios. Hay personas que anhelan las manifestaciones del Esp\u00edritu Santo, pero no al Esp\u00edritu Santo en s\u00ed. Si hacemos esto ser\u00edamos... View more"}