{"version":"1.0","provider_name":"El Olivo Church, Only In Jesus","provider_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/","author_name":"bastoslij@gmail.com","author_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/author\/bastoslijgmail-com\/","title":"Testigos de la Cruz - Pilato. - El Olivo Church, Only In Jesus","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"XVZWkJTMmK\"><a href=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/testigos-de-la-cruz-pilato\/\">Testigos de la Cruz &#8211; Pilato.<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/en\/sermon\/testigos-de-la-cruz-pilato\/embed\/#?secret=XVZWkJTMmK\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Testigos de la Cruz &#8211; Pilato.&#8221; &#8212; El Olivo Church, Only In Jesus\" data-secret=\"XVZWkJTMmK\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(c,d){\"use strict\";var e=!1,o=!1;if(d.querySelector)if(c.addEventListener)e=!0;if(c.wp=c.wp||{},c.wp.receiveEmbedMessage);else if(c.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if(!t);else if(!(t.secret||t.message||t.value));else if(\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret));else{for(var r,s,a,i=d.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),n=d.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),l=0;l<n.length;l++)n[l].style.display=\"none\";for(l=0;l<i.length;l++)if(r=i[l],e.source!==r.contentWindow);else{if(r.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message){if(1e3<(s=parseInt(t.value,10)))s=1e3;else if(~~s<200)s=200;r.height=s}if(\"link\"===t.message)if(s=d.createElement(\"a\"),a=d.createElement(\"a\"),s.href=r.getAttribute(\"src\"),a.href=t.value,!o.test(a.protocol));else if(a.host===s.host)if(d.activeElement===r)c.top.location.href=t.value}}},e)c.addEventListener(\"message\",c.wp.receiveEmbedMessage,!1),d.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",t,!1),c.addEventListener(\"load\",t,!1);function t(){if(o);else{o=!0;for(var e,t,r,s=-1!==navigator.appVersion.indexOf(\"MSIE 10\"),a=!!navigator.userAgent.match(\/Trident.*rv:11\\.\/),i=d.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),n=0;n<i.length;n++){if(!(r=(t=i[n]).getAttribute(\"data-secret\")))r=Math.random().toString(36).substr(2,10),t.src+=\"#?secret=\"+r,t.setAttribute(\"data-secret\",r);if(s||a)(e=t.cloneNode(!0)).removeAttribute(\"security\"),t.parentNode.replaceChild(e,t);t.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:r},\"*\")}}}}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/iglesiaelolivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/TIMG_YT_Testigos-de-la-cruz-1.jpg","thumbnail_width":2486,"thumbnail_height":1688,"description":"Hay algo particular con las historias y es que estas nos conectan, nos ubican y nos permiten reflexionar. En una ocasi\u00f3n me correspondi\u00f3 ser testigo en un juicio. Fue en durante mi juventud, una etapa en la que quiz\u00e1s no comprend\u00edamos del todo la responsabilidad de nuestras palabras. En aquel tiempo mis amigos y yo, sol\u00edamos asistir a los desfiles del 15 de septiembre; \u00edbamos primero a Moravia y luego nos traslad\u00e1bamos a San Pedro para continuar la celebraci\u00f3n con amigos. En una de esas ocasiones, salimos en varios carros llenos de personas. Al llegar a San Pedro, el lugar estaba completamente colapsado. Mientras busc\u00e1bamos estacionamiento, uno de nuestros amigos se baj\u00f3 del veh\u00edculo para indicarnos d\u00f3nde parquear. Sin embargo, al retomar la marcha, ocurri\u00f3 un choque inesperado. En ese momento termin\u00f3 la celebraci\u00f3n para nosotros. Meses despu\u00e9s, fuimos llamados a juicio. Nos reunimos previamente para ponernos de acuerdo sobre lo sucedido. Sin embargo, uno de nosotros estaba extremadamente nervioso. Cuando lleg\u00f3 el momento de declarar, nos hicieron pasar uno por uno. Al final, aquel amigo nervioso dio una versi\u00f3n completamente distinta de los hechos. Invent\u00f3 detalles, agreg\u00f3 situaciones inexistentes y distorsion\u00f3 la realidad. Comprendimos entonces que no todos los testigos eran confiables. A partir de esa experiencia, podemos reflexionar sobre lo que significa realmente ser testigos. En esta ocasi\u00f3n compartiremos de un testigo muy particular: Pilato. Muchas veces juzgamos a los personajes b\u00edblicos con facilidad, pensando que nosotros hubi\u00e9semos actuado diferentes. Pero al analizar la historia, comprendemos que no estamos tan lejos de sus decisiones. Para ubicar el contexto hist\u00f3rico Pilato hab\u00eda sido el gobernador romano de Judea entre los a\u00f1os 26 y 36 despu\u00e9s de Cristo. Gobernaba una regi\u00f3n compleja, marcada por tensiones religiosas y pol\u00edticas. Exist\u00edan grupos como los fariseos, saduceos y zelotes, que generaban constante conflicto.... View more"}