Devocional: Perdono, pero nunca olvido – Día #3

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¿Y si no lo merece?

Plan Devocional Día 3 de 5

“Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.”

Colosenses 3:13

Hechos narra los inicios de la predicación de las Buenas Nuevas por parte los primeros seguidores de Jesús; entre ellos Pablo – quien fue perseguidor de la iglesia antes de tener un encuentro genuino con el Señor – y Bernabé; un levita quien también se convirtió al escuchar el Evangelio y se unió a la proclamación del mensaje de salvación.

Cuenta Hechos 15:36-40 que estos hombres, un día tuvieron un desacuerdo tan grande que se separaron y cada uno se fue por su lado. Resulta que Bernabé quería llevar a Juan Marcos a su próximo viaje misionero, pero Pablo se opuso porque Juan los había abandonado en cierta ocasión (Hechos 13:13); y aunque ambos eran creyentes genuinos, quizás Pablo pudo pensar que Juan no tenía compromiso y Bernabé era talvez un poco más paciente. ¿Uno mejor que el otro?; no, ambos pecadores perdonados por el mismo Señor y unidos en el mismo sentir. Tiempo después, Pablo le escribe a Timoteo y le dice que lleve a Marcos, porque le “es útil para el ministerio” (2 Timoteo 4:11)

¿Cuántas veces como hermanos, peleamos, nos comparamos, criticamos, y nos desenfocamos de lo qué es verdaderamente importante? ¿da eso gloria a Dios? Dice la Palabra que, así como Cristo nos perdonó, debemos hacerlo nosotros; ¿lo hacemos o nos creemos mejores que Dios y seguimos guardando rencor?

Desde hace un tiempo el Señor me ha permitido servirle junto con otros hermanos de diferentes edades y contextos, y ha sido super lindo crecer juntos a pesar de las diferencias; muchas veces les he fallado y he pedido perdón (con o sin resultados; es lo que el Señor me dice) y muchas otras me he visto confrontada con mi carácter para ser más paciente con ellos y “menos intensa”, al final sé que Jesús los ama tanto como a mí, así que ¿quién soy yo para hacer a un lado a otro hijo de Dios? …quizás esa persona, sea “un próximo Juan Marcos”.

Oremos:

Padre, te pido perdón por las veces que he permitido que mi corazón se llene de cosas que no provienen de ti y me desenfoco de lo verdaderamente importante. Recuérdame que la Buena Noticia sobre tu perdón y redención para los pecadores es para mí primero, y que así como Tú me perdonaste debo hacerlo con los demás, que no hay nada que me haga mejor que nadie y que el Único Bueno y Digno eres Tú. Gracias Señor Jesús por perdonarme y salvarme aún sin merecerlo. Amén.

Alejandra Rodríguez G.

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