En Julio de este año cumpliré ocho años de trabajar con jóvenes. En estos años he tratado con ellos (y han tratado conmigo) muchísimos temas, obviamente algunos son algo de una sola vez y nunca más se repetirán, pero algunos otros se convierten en temas del día a día y se siguen conversando porque son cuestiones que afectan a cada joven sin importar quién es, de donde viene o su edad. Uno de esos temas siempre relevantes es el estudio. Al tener un grupo de alrededor de cien jóvenes es usual recibir llamadas de mamás molestas porque su hijo o hija llevó malas calificaciones o permisos negados por el mismo motivo, y por eso mismo son usuales las charlas que buscan una mejora en al área académica de los muchachos, pero más allá de los reproches de los padres o el simple hecho de cumplir, ¿porqué un cristiano debería......
Vér más
¿Cómo podemos ayudarte?



