Devocional: Cómo ser un buen padre – Día #1

Avatar del usuario

Escrito por:

Un padre honesto

Plan devocional Día 1 de 5

“Examínense para saber si su fe es genuina. Pruébense a sí mismos. Sin duda saben que Jesucristo está entre ustedes; de no ser así, ustedes han reprobado el examen de la fe genuina.” 2 Corintios 13: 5

Los niños aprenden y copian el comportamiento de sus padres, por eso, los padres no pueden ser hipócritas. No puedes decirle a tu hijo(a) que haga algo, mientras que tú haces otra cosa. No puedes enseñar a tus hijos nada que no estés dispuesto a vivir. Entonces, si quieres que tus hijos crezcan amando y honrando al Señor, debes asegurarte de hacerlo tú mismo. Para enseñar bien a tus hijos, debes examinar tu propia relación con Dios. Debes ser honesto contigo mismo y examinarte diariamente.

Por ejemplo, si deseas que tus hijos estudien la Biblia, pregúntate: “¿Estudio yo la Biblia constantemente?” ¿Quieres que tus hijos oren? Pregúntate: “¿Oro yo a diario?” Deberías estar enseñando a tus hijos a amar a la iglesia. ¿Modelas lo que eso significa? Si quieres enseñar a tus hijos a honrar a Dios con su dinero, debes dar fielmente al Reino de Dios. Pregúntate: “¿Soy generoso(a)? ¿Honro a Dios con mis recursos?” Si quieres enseñar a tus hijos sobre la pureza sexual, examina tu vida. ¿Estás siendo un buen ejemplo de todo lo que enseñas?

La Biblia nos advierte que este mundo está lleno de maldad. Están los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida que opera aquí en el mundo (1 Juan 2:16). Antes de que puedas enseñar a tus hijos a mantenerse puros y servir al Señor, debes hacer lo mismo. Sé consciente de las tentaciones en tu propia vida, porque eres maestro(a) principal de tus hijos. El primer maestro(a) espiritual de nuestros hijos no es la iglesia, son los padres. La iglesia local equipa y apoya a los padres, para que ellos/ellas puedan ser los maestros(as) primarios(as) para sus hijos. Enseñas por lo que dices, pero también por cómo vives. De hecho tu vida y tus acciones hablan más fuerte que tus palabras. Para que seas un buen maestro(a) para tus hijos, debes ser un modelo de santidad para ellos. Debes reflejar el fruto del Espíritu Santo en ti.

Cuando eres coherente y consistente en lo que haces, lo que dices será importante para tus hijos. Ellos atesorarán tus palabras a través de los años. Si eres inconsistente e hipócrita, eventualmente frustrarás a tus hijos y se volverán amargados. Debes vivir en la santidad que deseas modelar a tus hijos e hijas físicos y espirituales.

Basado en el devocional de podcast de straighttruth.net

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

/**/ //GOOGLE ANALYTICS - Derek - 2024
Abrir chat
¿Necesitás contactarte con nosotros?
Hola 👋
¿Cómo podemos ayudarte?