Devocional: El Diseño de Un Hombre – Día #4

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Como esposo

Plan devocional: Día 4 de 5

“Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”

Génesis 2:24

Hombres y mujeres fueron creados a imagen de Dios, como compañeros iguales con roles distintivamente diferentes. El esposo es la cabeza de la familia. Él debe cuidar a su esposa y dirigir a su familia con amor, humildad y sacrificio, su rol es de un liderazgo de servicio, lo cual de ninguna manera hace inferior a la mujer, quien es la ayuda idónea del hombre, quien lo complementa según el orden establecido por Dios.

Años atrás, cuando no estaba en Cristo, pensaba que por ser el proveedor de mi hogar, como esposo tenía el derecho de hacer literalmente lo que me diera la gana, sin importarme lo que pensara mi compañera sentimental. ¡Qué equivocado que estaba! Tal comportamiento machista trajo división y muchos problemas en mi casa.

Ahora que estoy en Cristo, entiendo por revelación de la Palabra de Dios, que mi esposa y yo somos una sola carne, un mismo sentir, lo que implica que su dolor es mi dolor, que su alegría es mi alegría, que su honra es mi honra, que lo que es mío es de ella, que no hay egoísmos entre nosotros, que soy fiel por amor a Dios y a ella, que debo contribuir a su bienestar espiritual, que tenemos un mismo objetivo “servir a Dios”, y que debo amarla como amo a mi propio cuerpo.

Colosenses 3:19 manda a los esposos a amar a sus esposas y nunca tratarlas con dureza.“Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.” Los esposos deben amar a sus esposas como aman a sus propios cuerpos. “Pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la Iglesia.” (Efesios 5:29).

Ahora entiendo, que mi modelo como esposo es Jesucristo mismo, y que debo sacrificarme amando a mi esposa total e incondicionalmente, de la misma forma en que mi salvador me amó y dio su vida en rescate de la mía.

Oremos:

Señor, gracias por revelarnos la forma en que debemos comportarnos como esposos. Oro para que esta revelación sea conocida y entendida por aquellos esposos que hoy no viven conforme a tu voluntad, la cual es agradable y perfecta, y que llevan dolor a sus familias. Señor, que como esposos podamos caminar conforme al fruto del Espíritu Santo, con gozo, paz, bondad, mansedumbre y demás virtudes que lo conforman. Todo te lo pedimos, en el nombre de tu Hijo amado, Jesucristo nuestro Señor y por el poder de tu Espíritu Santo. Amén.

Gustavo Salazar


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