Devocional: Libertad Sobre la Religiosidad – Día #5

Escrito por:

Haciendo la Voluntad del Padre

Plan Devocional Día 5 de 5

«Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad»

Mateo 7: 22-23

La primera vez que salí con quien es ahora mi esposo fue un poco extraño. Hablamos un rato de cosas de cada uno, pero llegó un momento en el que no teníamos tema de conversación. Luego, conforme pasaron los días y después de varias salidas, entablábamos conversación más fácilmente y la relación se volvía cada vez más íntima.

En Mateo 7:22-23, Jesús nos alerta del autoengaño, el cual nos hace creer que conocemos a Dios y que estamos en una relación íntima con Él ya sea porque pertenecemos a algún grupo de servicio (lo cual no está mal, pero hay que examinar las intenciones de nuestro corazón) o porque nos hacemos llamar «hijos de Dios». Sin embargo, podemos estar viviendo lejos de su voluntad intentando incluir en nuestro plan de vida a un Dios que profesamos, pero que no conocemos, en vez de sometemos a su perfecta voluntad, aquella que Él diseñó para nosotros antes de fundar todas las cosas.

¿Te conoce Dios? Podríamos decir: «Claro, Él me creó, por supuesto que me conoce»; pero esto es parcialmente cierto pues la palabra de Dios dice en 1 Corintios 8:3 que «si alguno ama a Dios, es conocido por Él». Debemos amarlo para poder ser conocidos por Él, pero ¿Cómo amamos a alguien que no conocemos?

Así como mi esposo fue insistente en seguirme invitando a salir, después de un tiempo iba conociendo cada una de mis fortalezas y debilidades, mi forma de vestir, de bromear, las cosas que me ponen feliz o triste. Y así es, como por medio de intimidad conocemos a nuestro Padre y cuando entendemos que Él vino a salvarnos de la muerte eterna, nuestro corazón se llena de un profundo amor y agradecimiento, y decidimos ser intencionales al entablar una relación con Él.

¿Cómo podríamos hacer la voluntad de alguien que no conocemos y por ende no amamos?

Oremos:

Señor, quiero conocerte cada día más, te pido que quites toda venda de religiosidad de mis ojos que me impida verte y cumplir tu voluntad. Anhelo servirte, pero anhelo aún más conocerte. Líbrame del autoengaño y que pueda caminar siempre en tu verdad. Que tu luz en mi vaya de aumento en aumento, hasta el día que pueda verte cara a cara. Amén

Melissa Ortiz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitás contactarte con nosotros?
Hola 👋
¿Cómo podemos ayudarte?