Devocional: Libro de Santiago – Un Reto a Nuestra Fe – Día #5

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Orando por los enfermos

(Capítulo 5)

Plan Devocional Día 5 de 5

«¿Está alguno enfermo entre vosotros?  Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.»

Santiago 5: 14-15

Dios a través de la carta de Santiago nos enseña que “la oración de fe salvará al enfermo”, pero nos da una pauta muy importante y es que debemos de contar con la Iglesia y en especial con los ancianos; quienes no solo son las personas adultas en la edad, sino personas maduras en la fe y pastores. Pero lo que nos está indicando el Espíritu Santo en estos versos, es que estamos llamados a restaurar y hacernos presentes ante los hermanos en la enfermedad o la adversidad.

Es nuestra identidad como cuerpo de Cristo, ayudarle a un hermano si sabemos que está en necesidad o enfermedad, no solo porque Dios nos da autoridad para orar por los enfermos; sino porque como cuerpo de Cristo el dolor de un hermano tiene implicancias espirituales como congregación, no orar, ni interceder o no apoyar a la obra de Cristo en las primicias, afecta a todos.

Un día me dijo un rabino de la Sinagoga de Pavas, que los cristianos tienen serios problemas porque viven su vida cristiana solos e independientes; así nunca se llegará a ser pueblo y menos nación. Nuestra oración de fe puede salvar un hermano no solo en la enfermedad, sino que puede ayudarle a que no se aparte de Cristo, que comprenda el sufrimiento cuando es voluntad de Dios Padre, y salvarlo si la enfermedad es por causa del pecado.

Oremos:

Padre en el nombre de Jesús, perdónanos por no ayudar a tiempo a mis hermanos, ser indiferente ante el necesitado, por obviar que existen otros con dificultades más grandes que las mías, que tu me pusiste en una congregación para ser efectivo en mi ayuda y ser eficaz como mis hermanos para unirme a ayudar con otros. Padre reconocemos que no hemos pedido la ayuda del Espíritu Santo para entender, reconocer, y vivir como cuerpo de Cristo.  Señor Jesús ayúdanos en tu gracia a redimirnos y como Iglesia ser tu luz.

Mauricio Martínez M,

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