El corazón del hombre
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El corazón del hombre

Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Génesis 6:5.

Nuestro corazón tiene designios, un designio es una intención, un propósito, un plan, un proyecto, algo que concebimos para llevar a cabo.
Según el nuevo testamento somos tripartitos: espíritu, alma y cuerpo. Los judíos pensaban que éramos bipartitos: el hombre exterior y el hombre interior, que es el corazón. En el corazón según el antiguo testamento se asienta la mente, la voluntad, los pensamientos y la conciencia. A eso se refiere este versículo cuando habla acerca del corazón de los hombres.
¿Porqué Dios hizo el corazón? Porque Dios quería un lugar donde pudiéramos tener comunión con Él. Dios en su voluntad quería traer vida a nuestros corazones. Dios quería impartir vida en nuestros corazones por medio de su divida presencia. El plan de Dios siempre ha sido tener comunión con nosotros, impartir su vida en nosotros.
El corazón es el lugar donde se abren las puertas, si queremos abrir nuestra vida a algo bueno o malo, empieza en nuestro corazón. De ahí que la sanidad de nuestro corazón sea tan importante.
Cuando abrimos nuestro corazón a las cosas espirituales y dejamos entrar la vida de Dios y que Dios traiga su perdón, su consuelo, entre otras cosas; cuando no nos guiamos por la voluntad humana o por pensamientos humanos, sino que nos guiamos por un corazón que tiene vida e intimidad con Dios, Dios va a venir y va a hablar a nuestro corazón y se van a abrir puertas de bendición para nuestras vidas.
Cuando tenemos problemas emocionales de amargura, resentimiento, enojo, terror, celos, envidias, entre otros; cuando constantemente estamos siendo abatidos, tenemos un problema en nuestro corazón. El mundo le ha dado otro nombre a nuestros problemas, pero ellos realmente inician en nuestro corazón.
Lo malo no es lo que entra al corazón sino lo que sale de el. Porque el pecado está escrito en el corazón, realmente somos malos de corazón, porque tenemos una naturaleza caída, si nos separaramos de Dios no tenemos idea de hasta donde seríamos capaces de caer.
Contrario a lo que dice el mundo, de nosotros no puede salir nada bueno. Por eso debemos pedirle a Dios que renueve nuestro corazón, que traiga temor y santidad hacia Él.
¿Porqué Dios insiste tanto en que no nos separemos de Él? ¿porqué nos dice que tengamos temor? que no dejemos su palabra, que caminemos en su presencia, aferrados a Él, ¿porqué el espíritu de Dios clama sabiduría de Dios a mi corazón? por esta razón:

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremías 17:9.

Muchas veces creemos que somos muy buenos, pero la realidad es que tenemos un corazón perverso. Más que todo lo bueno que pueda haber en nuestro corazón, más que humildad, más que perdón, más que piedad, más que todo eso, lo que hay es perversión.
Esto es lo que somos los seres humanos, lo único bueno que puede haber en nosotros se llama Cristo. No podemos confiar en nosotros mismos, no podemos seguir lo que dicte nuestro corazón.
Marcos nos muestra 13 comportamientos o pecados que se originan en nuestro corazón:

Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.
Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre. Marcos 7:21-23

Esto es lo que verdaderamente hay, es una radiografía de nuestro corazón. Por eso que Dios en su palabra nos diga que sobre toda cosa guardada debemos guardar nuestro corazón. Proverbios 4:23.
Sobre todo tesoro, sobre toda riqueza, sobre todo lo que puede ser valioso, guarda tu corazón, porque tu corazón es fuente de contaminación, a ti mismo y a los demás.
Si tu corazón se ha desenfocado o se ha desviado, pon tus ojos en Cristo. Si apartas tu mirada, Dios no tiene porque cumplir con las palabras que te ha dado, sus promesas en su mayoría son condicionales. Dios conoce el estado de tu corazón, Él lo escudriña, no tienes que venir a justificarte delante de Él.
Pero si tenemos un corazón tan malo, ¿qué esperanza tenemos entonces? La única esperanza es que nuestro corazón sea regenerado. Que Dios nos de un corazón nuevo.

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Ezequiel 36:26.

Regenerar es nacer de nuevo (Juan 3:3), para vivir una vida buscando la voluntad de Dios y no siguiendo nuestro corazón.
Es en esta promesa que tenemos que descansar, es el Espíritu Santo el que hace la obra en nosotros, no nosotros mismos con nuestras fuerzas. Dios nos dejó el Espíritu Santo, si tenemos comunión con Él, Él va a hacer que nuestra vida sea transformada, porque nuestro corazón tiene que ser transformado, no puede repararse, se necesita que el Espíritu Santo lo cambie completamente.

Hijo mío dame tu corazon, lleno de miedo, de debilidad, de dudas, de confusión, tráelo a mi presencia y el Espíritu Santo confirmará mi buena palabra sobre ti, te hará entender el camino que debes andar, sacaré de tu camino las piedras para que no tropieces, yo y solo yo haré eso. Ref: Proverbios 23:26.

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Comentarios

  1. Julio Castro Serrano : enero 4, 2016 at 4:48 pm

    El tema de este estudio bíblico ha sido muy enriquecedor y revelador, y me ha motivado a escudriñar más la Palabra. Muchas gracias.

  2. Amén así es exelente predicción

  3. Félix Arturo Rivera Hernández : marzo 20, 2022 at 5:16 am

    Doy gracias a Dios por sus Siervos y Siervas que cada día trabajan enseñando y compartiendo las riquezas del Reino de los Cielos. Bendiciones a todos en elnombre de nuestro Señor Jesucristo, Amen.

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