Todos tenemos planes, proyectos y propósitos en nuestra vida, sin embargo, tendemos a invertir el orden correcto de hacer las cosas. Primero creamos nuestros planes y luego involucramos a Dios en ellos cuando en realidad la vida no trata sobre nosotros sino sobre Él, así que lo que tenemos que hacer es involucrarnos nosotros primero en los planes de Él y su perfecta voluntad se cumplirá en nuestras vidas. En ocasiones oramos por una situación específica pero cuando algo sucede nos cuesta saber si es la respuesta de Dios o no. Veremos la historia de Nehemías para entender cómo él lo comprobaba y llevarlo a nuestra práctica diaria. Nehemías era de Israel, sin embargo, se había ido a vivir a un reino un poco alejado. Un día habló con un hombre israelita y este le comentó que Jerusalén había sido consumido por la idolatría a diferentes dioses, que se......
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