Obedecerle a Dios debe ser un deleite para nosotros, pero a veces eso es lo que más nos cuesta, no lo podemos lograr con nuestras propias fuerzas y tampoco podemos buscar a Dios hasta que nos sintamos capaces de obedecerlo, porque entonces nunca lo haremos, pero él desea que nos acerquemos sin importar nuestros pecados, porque no podemos ser perfectos y él no busca personas perfectas, busca personas que reconozcan sus pecados y tengan un corazón dispuesto a ser moldeado a su semejanza. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. (Juan 14:21). [thaudio href=’https://iglesiaelolivo.com/wp-content/uploads/2013/09/Hijos-Obedientes.mp3′]Amar a Dios es Obedecerlo[/thaudio]...
Vér más
El amor al projimo
En Mateo 22:34-40 Jesus a finales de su ministerio enseña a los ricos en letras pero pobres de espiritu, lo más importante de toda la palabra: El mandamiento más importante...
¿Cómo podemos ayudarte?



