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6 Tips para el liderazgo en una congregación

Categories: Devocional

Tip #1: El objetivo máximo debe ser ganar personas.

Mateo 28:19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Nuestro fundamento (Jesucristo) y esencia (nuestra nueva naturaleza) va a definir y dirigir nuestras acciones y prioridades. Recordemos que la gran comisión que Jesús nos dejó es ganar y formar discípulos para la extensión del reino de Dios. Nuestro mayor esfuerzo y tiempo debe ir en función de este principio. Ninguna actividad, evento o proceso debe ser más importante que ganar y formar.

Tip #2 – Enfocarse en lo que Dios quiere.

Jesus dijo:

Juan 5:30 Yo no puedo hacer nada por iniciativa mía; como oigo, juzgo, y mi juicio es justo porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió

En muchas ocasiones y por diferentes fines existen congregaciones que ponen la mirada en métodos, procesos y acciones de la congregación. Ninguna de las anteriores son cosas malas, al contrario es bueno tener orden y procesos. Sin embargo los procesos no pueden están por encima de Dios y Su suprema voluntad.

Si bien el objetivo debe ser ganar personas, el fin debe lograrse por medio de la voluntad Suprema de Dios. Hay preguntas que los líderes de las congregaciones debemos hacernos y que no son agradables de escuchar. Preguntémonos lo siguiente: ¿Sirve tener una congregación llena pero con personas que no son transformadas, que no se arrepienten, que no adoran, que no caminan en santidad? ¿Es el interés económico lo más importante en la congregación? ¿Se predica arrepentimiento y doctrina fundamental? ¿Al pecado se le llama pecado? ¿Es Jesús y sus enseñanzas el centro y fundamento? ¿Es la congregación permisiva a acciones fuera del orden de Dios?

Tip #3 – Recordemos que no se trata de nosotros.

¿Cómo vamos a la presencia de Dios? ¿Llevamos nuestra propia agenda? ¿Vamos a orar con decisiones ya tomadas en nuestros corazones? Nunca se tratará de nosotros, siempre se tratará de Jesús. Es su congregación, su iglesia, su plan, su voluntad, su visión, todo en nuestra vida debe estar en función de Él.

Romanos 9: 19 Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?
Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?
¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

Tip #4 – Debemos quitar juicios.

Lograr esto no es sencillo, pero puede cambiar vidas y la manera en que actuamos.

Las relaciones interpersonales dentro de la congregación requieren fundamentos de confianza.

Los seres humanos tendemos a juzgar, filtramos y categorizamos basados en nuestras experiencias y no vemos lo que Dios ve en las personas. Cuando uno juzga a una persona por sus acciones, esta
persona va a percibir eso a través de las palabras, acciones, entonación y postura corporal que utilizamos. Esta persona no va a generar lazos de confianza llevándola nuevamente lejos de los caminos de Dios.

Debemos orar y aprender a discernir los corazones de las personas. Pensemos un momento cómo éramos nosotros cuando llegamos por primera vez a una congregación. No se usted, pero a mí no me gustaba adorar, era rebelde, orgulloso, tenía muchos problemas en mi corazón y espiritualmente muchas cosas eran difíciles de entender para mí. ¿Qué hubiese sido de mí si en la congregación, dónde el amor fraternal debería ser el reflejo de Jesús y el testimonio de la casa, sólo hubiese encontrado rechazo y prejuicios?

1 Sam. 16:7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Tip #5 – No debemos tener miedo de retar a las personas

Seamos sinceros, ¡cómo nos cuesta delegar!

¿Por qué nos cuesta delegar? Hay muchas posibles respuestas para esto, pero el plan de Dios es formar sucesores. El otro día leí una frase que nos puede ayudar a ver la importancia de delegar que es la siguiente: “Éxito, sin un sucesor, es un fracaso”.

Busquemos personas de carácter, personas obedientes a Dios, que busquen Su Voluntad, que caminen en Santidad y temor a Jehová. La iglesia es de Cristo, no es nuestra, por lo tanto Él se va a encargar de cuidarla, de traer a las personas indicadas y de darnos sabiduría para entender cuáles son esas personas y cuáles son los tiempos de Dios.

¿Qué hubiese sido de mí si mi pastor nunca hubiese confiado en mí para dar un consejo, levantar a otro o predicar en un servicio de la congregación?

1 Rey 2:9 Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.Viéndolo Eliseo, clamaba: !!Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes. Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo. Viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se postraron delante de él.

Tip #6 – Trabaja en tí primero antes de server a otros

Todo servidor/líder (me gusta más la palabra servidor) debe trabajar primero en sí mismo. No sólo porque debemos ser personas de testimonio, congruentes entre lo que predicamos y practicamos, sino porque esa es la voluntad de Dios. La Biblia habla en reiteradas ocasiones sobre procesos de mejora:

Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor. (2 Cor 3:18)

Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; (Fil 1:6)

La búsqueda y el anhelo de la santidad (sin la cual nadie verá al Señor) debe ser una constante en nosotros. Ninguno es perfecto, sólo Jesús, por lo que Dios constantemente está formándonos, enseñándonos y corrigiéndonos.

En humildad y dominio propio el Señor desea que seamos imitadores de Cristo como dice Efesios.

Author: dberdugo

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