Devocional: 2 Crónicas 7:14 – Día #6

Escrito por:

devocional-2Cronicas-7-14-dia-06-web

Entonces Yo oiré desde los cielos

Plan devocional Día 6 de 8

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” 2 Crónicas 7:14

¿Alguna vez hemos acusado a Dios de no escucharnos?; si la respuesta es sí, hay cuatro puntos esenciales que debemos examinar y son: (1) si lo estamos buscando con un corazón humilde, (2) si acudimos al Señor en oración, (3) si realmente anhelamos su presencia; y (4) si genuinamente nos apartamos y arrepentimos de nuestros pecados.

Las condiciones que el Señor establece para “oír desde los cielos” son: un llamado a su pueblo (a su iglesia) a humillarse, lo cual significa el reconocimiento de cuan pequeños y limitados somos ante la magnitud de Su grandeza, Su poder y Su santidad. Nos dice que acudamos a Él en oración, volviéndonos a sus caminos, anhelando con todo nuestro ser su presencia y que verdaderamente nos arrepintamos de haber caminado en dirección contraria a Él.

Proverbios 28:13 nos dice «El que encubre sus pecados no prosperará; más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.»

Dios no va a oír una oración enfocada en nosotros mismos, con motivos egoístas y corazones no arrepentidos. El Padre escucha las oraciones de quienes en el nombre de Jesús reconocen que la gloria es del Señor, claman a Él de día y noche anhelando su presencia, y confiesan y se arrepienten de sus malos caminos. ¿Oramos así?. Al hacerlo Él promete: “y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

Acompáñeme a orar:

“Padre, en el nombre Jesús, hoy venimos delante de ti reconociéndote como el Único y Verdadero Dios, Quien eres digno de recibir toda gloria, honra y honor. Hoy reconocemos que separados de ti no somos nada. Te pedimos perdón porque los afanes de la vida y nuestra falta de voluntad, han sido distracciones y excusas que hemos puesto para no buscar tu presencia como tantas veces nos lo has pedido. Hoy clamamos a ti para que no ocultes tu rostro de nosotros, y nos des sed de nuevo para buscarte y recordar cuan Bueno, Fiel y Paciente has sido. Hoy te confesamos y nos arrepentimos de todos nuestros pecados, por habernos apartado de tus caminos y haber confiado en nuestra propia prudencia más que en Ti. Te rogamos Señor, que crees en nosotros un corazón limpio y renueves un espíritu recto en nuestro ser. Padre; te damos gracias, porque a pesar de todo, tenemos la certeza de que en Cristo Jesús hemos sido reconciliados y perdonados, y que su sangre es la que nos limpia de todo pecado. ¡Amén!”

Alejandra Rodríguez


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitás contactarte con nosotros?
Hola 👋
¿Cómo podemos ayudarte?