Devocional: Libro de Santiago – Un Reto a Nuestra Fe – Día #1

Escrito por:

Pidiendo con Fe

(Capítulo 1)

Plan Devocional Día 1 de 5

«El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos»

Santiago 1:8

Hace algunos años yo estaba pasando por una prueba, que era consecuencia de una mala decisión que tomé. Y aunque sabía que Dios es Todo Poderoso para resolver mi problema, honestamente no oraba con fe, porque en el fondo sentía que me merecía lo que estaba pasando. Un día mientras leía el libro de Santiago, estos versículos se iluminaron frente a mí : «Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos» (Santiago 1:6-9)

Cuando leí esto me identifiqué tanto, yo era como la onda del mar; un día oraba con mucha fe, y confiaba que el Señor podía hacer un milagro, otro día me dominaba la culpa, y aunque quería que mi situación se resolviera, no sentía que mereciera que Dios me salvara de mis malas decisiones. ¿Les ha pasado esto? Entonces entendí que, yo era de doble ánimo, mi ánimo estaba dividido por mi falta fe. Estos versículos revelaron una verdad a mi vida, y me enseñaron una estrategia que aun continúo poniendo en práctica cuando mi fe flaquea.

Más adelante en el libro de Santiago dice «y los de doble ánimo, purificad vuestros corazones» (Santiago 4:8). La verdad mi corazón estaba muy contaminado, por dudas, el miedo, la culpa, y creía más en esas cosas, que en la misericordia inagotable de mi Papá y sus promesas para mí.  La palabra nos manda a renovar nuestra mente (Romanos 12:2) para poder comprobar la voluntad perfecta que Dios tiene para nosotros. La única manera en que podemos estar firmes y gozosos cuando nos encontremos en medio de diversas pruebas, es sanando nuestra forma de pensar a través de la palabra de Dios, y confiando en el Señor independientemente de las circunstancias. La palabra dice que el justo “es como árbol plantado junto a corrientes de agua” (Salmo 1:3), debemos estar firmes, seguros, plantados, enraizados en las promesas que nuestro Papá nos ha dado.

Oremos:

Padre, gracias por ser tan paciente y misericordioso con nosotros. Te pedimos perdón por todas las veces que hemos permitido que nuestras culpas, miedos y dudas, apaguen nuestra fe. Te pedimos que nos santifiques en tu verdad, y arranques de nosotros toda forma de pensar que no te agrada, que te quita poder, que hace que dudemos de ti. Sabemos que Tu tienes planes de bien y no de mal para nosotros y que eres fiel en todo tiempo. Te Amamos. Amén

Ivanna Alpizar

Comentarios

  1. Muy buena palabra, espero poder continuar con los días posteriores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitás contactarte con nosotros?
Hola 👋
¿Cómo podemos ayudarte?