El fin de los tiempos - El arrebatamiento y el Reino Milenial
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El fin de los tiempos – El arrebatamiento y el Reino Milenial

Para entrar en contexto se deben definir algunos términos que se van a utilizar hoy. Primero, la escatología trata acerca del estudio de los acontecimientos a ocurrir en el final de los tiempos.

Por su parte, el arrebatamiento se define como el acontecimiento inmediato anterior a la semana setenta descrita por el libro de Daniel conocida como la Gran Tribulación. Este acontecimiento se describe en varias partes de la biblia como Juan 14:1-3 y Corintios 15:50-51. Teológicamente hay diversas perspectivas con respecto a este evento. Existen teólogos que indica que el arrebatamiento sucederá antes de la Gran Tribulación, otros indican que sucederá durante la Gran Tribulación y finalmente los que señalan que sucederá después, los cuales lo unen como un solo evento con la segunda venida de Cristo.

Iglesia El Olivo tiene una postura pre-Tribulación del arrebatamiento.

1 Corintios 15:50-51 dice:

pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. he aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados.”

1 Tesalonicenses 4:16-18 dice:

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”

Por lo tanto, se considera que el arrebatamiento es un evento particular para la iglesia, que no tienen ninguna condición aparente por ende se puede dar en cualquier momento. No hay una profecía que anteceda el arrebatamiento (también conocido como el rapto).  Es una situación que se podría suscitar hoy, mañana, en una semana, etc. No lo sabemos con certeza, pero sí comprendemos que este será “antes” de que el tiempo de la semana setenta inicie.

¿Por qué estudiamos los acontecimientos de la semana setenta de Daniel y todas las profecías que la sustentan?  La respuesta es porque entre más acontecimientos estén cumplidos el rango o lapso de tiempo para que el arrebatamiento suceda, se cierra y llegará un tiempo donde este inminente acontecimiento sucederá.

¿Por qué se apoya la premisa de que el arrebatamiento es pre-tribulación?

Porque es la postura con más sustento bíblico, revisemos los siguientes argumentos:

  • Apocalipsis es un libro Cronológico

El libro de Apocalipsis en su capítulo 1; anuncia lo que fue, lo que es y lo que ha de venir, empieza describiendo un conjunto de cartas dirigidas a la Iglesia. Esto va en concordancia con las epístolas del Nuevo Testamento, las cuales va dirigidas a la Iglesia, estas detallan la doctrina de la Iglesia, lo que la Iglesia debe hacer y lo que la Iglesia no puede hacer, cual es la función de la Iglesia; (comprendemos la Iglesia no como un lugar físico, sino como el conjunto de creyentes en Cristo, somos usted y yo). Las cartas describen como la iglesia debe de llevar a cabo la misión de Dios y expandir el Reino de Dios. Si somos Iglesia, y el Espíritu Santo está en nosotros, este nos impulsa a predicar, a compartir la fe, porque comprendemos que se avecina un final inminente.

Regresando al tema, apocalipsis empieza dando instrucciones claras para la Iglesia. Entonces, si al final éste libro pertenece al canon bíblico (y lo es), quiere decir que lo descrito era una verdad para la iglesia de ese tiempo, así como un verdad para nosotros hoy, porque es parte de nuestro fundamento de fe. Entonces, Apocalipsis capítulos 1,2 y 3, muestran las instrucciones para la Iglesia. Más adelante, los capítulos 4 y 5 describen la adoración en los cielos. Posteriormente, los capítulos del 6 al 18 narran la gran tribulación en detalle y el capítulo 19 el cumplimiento de la profecía (Zacarías) donde viene el Señor toca tierra con los santos (nosotros), y viene el Señor a gobernar y conquistar. Antes de esto el texto muestra un acontecimiento celestial, donde la Iglesia sube al Cielo y disfruta de la presencia de Dios. Finalmente, el capítulo 20 describe el Milenio, y los capitulos 21 y 22 narran acerca del cielo nuevo y tierra nueva, dando cierre al libro.

Es impresionante como se puede comparar Apocalipsis 21 y 22 con Genesis 1 y 2. En Génesis se describe el diseño original de Dios, restaurado eternamente en los Cielos Nuevos y en la Tierra Nueva de Apocalipsis. Es como volver al Jardín del Edén versión “mejorada” donde vamos a estar disfrutando de la presencia de Dios siempre, eternamente. 

Y es GLORIOSO hacer esta comparación, ver la unidad funcional de la Biblia, donde se evidencia la intencionalidad del Señor en como el Canon inicia y de esa misma forma termina. Lo que el Señor estipuló al inicio lo cumple al final, y el Soberano tendrá el tiempo correcto para hacerlo, anqué no veamos el fruto hoy, Dios se encargará de hacerlo, Él tiene el control.

Por lo tanto, si Apocalipsis es cronológico como concuerdan diversos teólogos, quiere decir que literalmente va a ver un arrebatamiento en los capítulos 4 y 5, donde la iglesia será llevada al cielo “antes” de la Gran Tribulación.

  • No hay instrucciones para la iglesia acerca de la Gran Tribulación.

En todo tiempo el Señor ha acompañado a su Iglesia, guardándola y guiándola en cada paso de su existencia. El libro de Apocalipsis no contiene ninguna instrucción particular para la Iglesia acerca de cómo se debería de mover en el tiempo de la Gran Tribulación. La ausencia de instrucciones muestra la ausencia física de la iglesia.

  • La clara división de dos acontecimientos distintos.

Acabamos de leer  en 1 Tesalonicenses 4:17 que el Señor está en los cielos y que la iglesia subirá a los cielos a encontrarse con Él. Por lo tanto sería ilógico pensar que al final del tiempo, el Señor viene arrebata la iglesia, para que inmediatamente descienda otra vez a la Tierra a gobernar (¿para que subir en primer lugar, para bajar?). Esto pone en evidencia que el arrebatamiento es un acontecimiento independiente, y contradice la perspectiva de que el arrebatamiento sucede en conjunto con la segunda venida (o en otras palabras que son un mismo evento). 

  • El arrebatamiento sustenta la existencia del Reino Milenial

Si todos somos llevados y el arrebatamiento se da al final (junto a la segunda venida de Cristo) y todos los creyentes al final de los tiempos somos llevados al cielo, ¿para qué va a haber un reino Milenial?. Si los enemigos son destruidos y los creyentes son llevados, ¿para qué regresa el Señor a gobernar por mil años? Además, ¿quién viviría en ese reino milenial?

  • Las promesas de Dios

Leamos estos textos:

Apocalipsis 3:10 dice:

Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”

En griego la palabra guardare quiere decir “mantener fuera de” (peligro). ¿Prometió el Señor guardarnos? Definitivamente.

Juan 14:1-3 dice:

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”

Si tenemos la postura de que el Señor va a venir después de la Gran Tribulación, ¿en qué momento disfruta la Iglesia del Cielo? Esto debido a que podemos leer sobre la promesa de que vamos ir al cielo. Si se afirma que el arrebatamiento es después, esto quiere decir viene el milenio y luego el Señor destruye el universo existido para crear cielos nuevos y tierra nueva donde nosotros pasamos la eternidad; ¿y el disfrute del cielo?  Este evento sucede durante los siete años de la Gran Tribulación, mientras el mundo sucumbe la Iglesia va a estar celebrando con el Amado.

  •  La Iglesia es una entidad independiente

La Iglesia no es Israel, Israel no es la Iglesia. La Iglesia tiene un punto de nacimiento y tiene un punto de cierre. Inicia en Pentecostés en Hechos 2 y 3, mientras que termina con el arrebatamiento antes de la semana setenta de Daniel. Ese es el reloj de la iglesia, por su parte Israel tiene un reloj distinto como lo hemos venido desarrollando.

  • La persecución que pasará la Iglesia.

La persecución que la Iglesia ha pasado, pasa y pasará es una persecución de hombres a hombres; de hombres malvados influenciados por demonios, que en ocasiones es producto de la maldad del ser humano.

La gran tribulación no es persecución de hombres a hombres, es el diseño de Dios para traer derramar su ira Santa, del Dios Santo, sobre el pecado, la corrupción y la maldad. ¡La ira del Dios Santo no cae sobre sus hijos! El Señor es un padre amoroso que nos disciplina, nos permite pasar por pruebas y nos moldea, pero no derrama su ira sobre sus hijos y su Iglesia.

El Reino Milenial

Sobre el tema del milenio, al igual que con el arrebatamiento, existen múltiples posiciones e interpretaciones teológicas al respecto. Cualquier posición debería recaer básicamente sobre en alguna de las siguientes:

La posición amilenial describe que no existe un periodo Milenial literal, como lo narra Apocalipsis 20; sino que interpreta que este texto es un concepto simbólico. Por lo tanto, se concluye que el tiempo de la Iglesia es el mismo periodo que el tiempo del Milenio, donde la Iglesia en sí misma es el Reino de Dios en la Tierra.  Las promesas para la postura Milenial y las profecías para Israel se cumplen en la Iglesia. Por lo tanto, la Iglesia es la continuidad de lo que Dios estableció para Israel.

Entonces, este concepto teológico describe como el plan redentor es el mismo para judíos y gentiles en Cristo solamente, pero los judíos van a tener que volverse al Señor y ese es el gran final de la Gran Tribulación. Los amileniales creen que la iglesia tiene la responsabilidad de impactar la condición humana y la cultura en el Mundo. Además, esta postura señala que la iglesia paulatinamente empezará a apostatar (y muchos se van a alejar de la fe) y esto va a repercutir en que la Iglesia será procesada por fuego durante la Gran Tribulación. 

Por otro lado, la posición postmilenial señala que la Iglesia es la continuidad de Israel, es un reino que tiene una función o rol espiritual, y no solamente natural. En este caso, se cree que la influencia de la Iglesia es transformadora y la Gran Comisión se va a terminar con éxito. Por lo tanto, La iglesia va a ir de victoria en victoria, logrará el cumplimiento de la Gran Comisión y pasará la estafeta a Cristo para seguir con el Gobierno de Él. La Iglesia termina su proyecto en bendición después de la temporada de los mil años. Entonces, la era de la Iglesia continua con el Milenio. Posteriormente viene la segunda venida al igual que el rapto, en el mismo momento y luego viene la eternidad.

Este estudio y la postura que estamos atendiendo es la premilenial. El caso premilenial describe dos programas independientes: uno enfocado en la Iglesia (un inicio y un fin) y un programa enfocado en Israel (sesenta y nueve semanas y una semana) que es lo que habla Daniel. Esta es la interpretación que a nuestra óptica pareciera tener más sustento y mejores interpretaciones del texto.

La Biblia describe algunas características del Reino milenial. Primero, este inicia en el tiempo cuando se termine la Gran Tribulación. Cuando el Señor viene a conquistar toda la tierra con sus santos (su iglesia), se pasará las bodas del Cordero con el Señor y el juicio sobre Israel y sobre las naciones de la Tierra.

Otra cita que describe el reino Milenial se encuentra en el libro de Ezequiel, en los capítulos 40-48. Este contiene una descripción detallada de cómo será la vida en el Milenio. Entre algunas características se menciona que habrá una sola capital que sería Jerusalén; un solo Rey sobre la tierra, Jesucristo; su gobierno sería desde un solo lugar físico; habría un solo Templo Glorioso que el Señor va a construir (el cuarto templo); y el Señor va a Gobernar con un Juicio Justo y nosotros gobernaremos juntamente con él. También va a haber relaciones sociales y una sociedad en construcción similar a la que conocemos hoy. 

Isaias 11:8-9 dice:

Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.”

Este texto describe un mundo utópico de relaciones con la naturaleza. Esto sería un restablecimiento del diseño de Dios como era al inicio en el jardín del Eden.

Isaias 65:20 dice:

“No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito”

Esta porción bíblica muestra como vamos a entrar en un tiempo de vida normal. Nosotros estaremos en cuerpos glorificados, pero la gente que se vuelva a Cristo durante el periodo de los siete años serán aquellos que empezarían éste tiempo Milenial. La Tierra se repoblaría, se tendría una vida normal donde habrá trabajo, negocios, relaciones sociales, nuevas generaciones y situaciones cotidianas; y aún existiría el pecado ya que este seguiría siendo parte de la naturaleza humana, carnal y pecaminosa del hombre.

Posteriormente, Apocalipsis 20 nos dice que el Señor tomará a satanás y lo aprisiona estando encadenado para posteriormente ser soltado y engañar. Si bien nosotros tenemos una garantía en Cristo y estaríamos gobernando juntamente con Él, aquellos que se habrían quedado y que repoblarían la tierra serán expuestos a la maldad. 

Ezequiel 47:8 dice:

Entonces me dijo: «Este río fluye hacia el oriente, atraviesa el desierto y desemboca en el valle del mar muerto. Está corriente hará que las aguas saladas del mar Muerto se vuelvan puras y dulces.”

Esta profecía señala que el Mar Muerto se sanará. El Mar Muerto es el punto más bajo de Tierra y el mar más salado (10 veces más que el mar normal), nada puede vivir ahí. Sin embargo, está escrito y sucederá.

Ezequiel 43:18-21 dice:

Y me dijo: Hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor: Estas son las ordenanzas del altar el día en que sea hecho, para ofrecer holocausto sobre él y para esparcir sobre él sangre.A los sacerdotes levitas que son del linaje de Sadoc, que se acerquen a mí, dice Jehová el Señor, para ministrar ante mí, darás un becerro de la vacada para expiación.Y tomarás de su sangre, y pondrás en los cuatro cuernos del altar, y en las cuatro esquinas del descanso, y en el borde alrededor; así lo limpiarás y purificarás.Tomarás luego el becerro de la expiación, y lo quemarás conforme a la ley de la casa, fuera del santuario.

El señor le da a Ezequiel instrucciones exactas de cómo hacer la adoración en ese tiempo y hay cosas que se están restaurando del Antiguo Testamento. Se reinstalará un sistema de sacrificios.

En el Antiguo Testamento, los sacrificios no proveían una redención completa, sino temporal. Hoy comprendemos que la redención completa es Cristo por medio de su sacrificio en la cruz. Entonces, en el Antiguo Pacto se celebraban sacrificios que anunciaban una conmemoración profética apuntando a lo que Jesús iba a cumplir a cabalidad.  Todo apunta a Cristo. En este nuevo tiempo va a ver gente que nazca en un periodo Milenial, los cuales van crecer sin haber vivido la temporada anterior y necesitan volver a traer los actos sacrificiales para recordar que Jesús fue la culminación (algo similar a la Cena del Señor hoy).

Además, Ezequiel 41 habla de cómo será el Templo. Recordemos como era el Templo de Salomón tenía áreas que son los atrios, el lugar santo (donde estaba la mesa de los panes, la menorá, las luces, el lugar de los sacrificios) y el lugar santísimo (donde estaba el arca del pacto y donde se realizaba el ritual de propiciación para el perdón de los pecados). El texto muestra algunas características del nuevo Templo. 

    • Primero indica que no había oro ni plata, recordemos que el Templo había sido construido con oro y plata y de materiales preciosas para mostrar la Grandeza de nuestro Dios. No estarán estos elementos porque ya Jesús cumplió con todo, Él es la belleza nuestra del templo, la razón de ser, el centro, nuestro enfoque.
    • No habrá mesa del pan porque Jesús ya es el pan de vida.
    • No habrá menorá porque Jesús ya es la luz del mundo.
  • No habrá arca del pacto por que ya el pacto fue cerrado en su sacrificio de sangre, nuestro perdón fue garantizado y el precio fue pagado y consumado es en la cruz del Calvario.
  • No habrá cortina, la gloria de Dios llenará el Templo. Para explicar la majestuosidad de esta palabra, leamos Ezequiel 44.

Ezequiel 44: 4 dice:

Luego el hombre me llevó por la entrada norte hasta el frente del templo. Miré y vi que la gloria del Señor llenaba el templo del Señor, así que caí al suelo rostro en tierra.”

Ezequiel era un judío al cual Dios le había hablado (capitulo 8,9,10) acerca del futuro, y cómo un día la rebeldía del pueblo iba a repercutir en que la presencia de Dios se iba a ir. Ezequiel lo experimento, ya no había presencia de Dios, ni esperanza, ni salvación. Pero, en el texto muestra como el Señor le dice a Ezequiel: “pero va a llegar un día donde la presencia de Dios volverá a llenar el lugar del templo”. Lo que Dios dice se cumple. El Señor le permitió vivir esa experiencia donde la presencia de Dios se iba, sin embargo quedó plenamente seguro de que en un tiempo iba a volver a llenar toda la tierra de su Gloria.

Esto nos debe llevar a preguntarnos: ¿hemos sentido que la presencia de Dios se fue de nuestra vida?, ¿hemos sentido que nuestra casa ya no está la Gloria de Dios? La historia de Sansón testifica de un hombre lleno de dones y talentos, sumamente fuerte porque la presencia de Dios le daba esa fortaleza y la representación de esto era su pelo largo (La fortaleza era el Señor, pero esa era la conexión entre lo natural y lo espiritual). Un día por estar pecando y en rebeldía, este hombre revela su secreto a Dalila, su amante. Ella lo vende a sus enemigos y le cortan el cabello, perdiendo su fuerza. Al día siguiente, Sansón se levanta, para ir a destruir a los filisteos como siempre, pero no se dio cuenta que la gloria de Dios lo había dejado. ¡Esto es triste, ni siquiera se dio cuenta cuando ya la presencia de Dios no estaba con él!

Queremos decirles, volvámonos al Señor, a su presencia hoy. Dejemos el pecado. Dios manifiesta su presencia donde está siendo honrado, buscado y donde hay arrepentimiento y una entrega genuina. Pidámosle perdón si hemos pecado contra él, pidámosle que manifieste su Gloria en nuestra casa.

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