La iglesia y la proclamación del evangelio
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La iglesia y la proclamación del evangelio

No podemos comenzar sin observar la importancia de la iglesia para nuestro Señor, al enumerar las 114 veces que a través de toda la Biblia, se le hace mención de manera directa o metafórica. Usando ejemplos como cuando Jesús se refiere a que Él es la cabeza y la iglesia es el cuerpo, como al referirse a sí mismo como la vid y nosotros los pámpanos, como muchas otras metáforas utilizadas. Él es la piedra angular de la iglesia, y nosotros somos el templo, la iglesia no es un edificio físico, somos todos los hijos de Dios, y por eso cuando la iglesia habla de Cristo como la cabeza y la iglesia como el cuerpo, nosotros somos las piedras vivas que forman la iglesia.

Dejando claro la importancia para Dios de la iglesia global, vamos a dar un enfoque a la iglesia local. La palabra iglesia viene del griego “EKKLESIA”, lo cual significa en su etimología es “Los sacados fuera”, y ésta es el proyecto, el sueño de Dios, es el amor de los amores de Dios. Y, ¿Porqué será que Dios usó esa palabra en la Biblia para identificarnos a nosotros? Porque todos los que en Él creen y son convertidos en nuevas criaturas, hemos sido sacados fuera del mundo, porque somos de Cristo y Él no es de este mundo.

Como iglesia es necesario que comprendamos que fuimos comprados por Dios para liberarnos y poder así predicar las maravillas de Dios y glorificarlo con nuestras vidas en cuerpo y espíritu. 1 Pedro 2:9 dice “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (…)”.  En las escrituras no se refiere al pueblo de Israel, sino a todos nosotros. Ahora nuestro cuerpo y espíritu le pertenecen a Dios, Él pagó a precio de la sangre de Cristo por nosotros y nos acercó a Él. (1Co 6:20). Este es el mayor milagro, la iglesia misma está vitalmente unida a Dios.

En el Antiguo Testamento vemos cómo Dios elige a un pueblo como Israel como propio suyo, ellos fueron cuidados por Dios y se les dieron promesas, sin embargo, ellos nunca vieron venir que Dios desde el inicio había ya elegido a un pueblo de todo pueblo, nación y lengua para que le adorara, uno que incluiría tanto a judíos como a gentiles. Es decir que la iglesia está compuesta por personas que han sido regeneradas y que están llenas de Cristo, y Él está en medio de la iglesia.

Y así comprendemos que la colectividad de creyentes forman el templo de Dios, un pueblo de procedencia divina, sin ninguna distinción de raza ni de nación. No importa los años que una persona lleve en la iglesia pues sino ha nacido de nuevo, no es iglesia, no forma parte de ella. Pero no deben desanimarnos, hoy es el día en que puede ser agregado al cuerpo, porque las manos de Dios siempre están abiertas a todo aquel que desee abrazarle.

Sin embargo, es necesario que nos preguntemos: ¿Cuál es la razón de Dios de enviar a su Hijo a morir por nosotros? ¿Para qué hemos sido salvos?  Dios a escogido un pueblo para que cumpla muchas funciones, pero vamos a enfocarnos en dos:

1. Todo ha sido hecho para la gloria de Dios: para que le amara, para que le sirviera y para que testifique delante del mundo visible e invisible de las maravillas de Dios. Dejando claro que el tema principal de la redención es la gloria del Señor, nunca ha sido el hombre mismo. ¿Está la iglesia cumpliendo esta función? ¿Estamos nosotros hoy cumpliéndolo? Si no es así, ¿Qué estamos esperando para comenzar a hacerlo?

2. La iglesia fue llamada para estar junta, unánime, en función a la iglesia local, como uno solo, como lo vemos en las escrituras Heb 10:25 No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”.  Así de importante es, porque nuestro verdadero crecimiento está en nuestra iglesia, es fácil decir que amamos cuando estamos lejos, pero todo con lo que se nos equipo está dado para edificación de la iglesia, no podemos hacerlo solos en casa.

“En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” Efesios 1:5

La iglesia de Cristo es la única organización que tiene la verdad, porque Jesús mismo dijo, yo soy el Camino, la verdad y la Vida. Y es por eso que la iglesia tiene que tomar esa verdad, apropiarse de ella, creerle al Padre y llevarla al mundo, a todas las naciones. No podemos dejar que la sal pierda su sabor, porque será desechada, en cambio somos llamados a defender y a testificar con nuestro ejemplo la verdad en el mundo. Para que seamos columnas y baluartes.

Detengámonos un momento y agradezcamos por todas aquellas personas que abrieron sus bocas y dejaron que Dios mismo las llenará con Su verdad. Por quienes hoy en día estamos aquí. Y ahora, como nosotros nos vamos a quedar callados, ¿Cómo vamos a permitir que alguien más diga que es la verdad, que es lo correcto, si la Palabra de Dios nos dice exactamente quién es la Verdad? Así que primero nosotros si estamos dormidos, despertemos y vayamos y llevemos el evangelio de la salvación al mundo entero.

Este es el momento perfecto para levantarnos y llevar el mensaje al mundo entero, porque como van a llegar a Cristo aquellos que nunca le han escuchado, sin que haya quien les predique. Debemos comenzar a movernos y llevar este gran mensaje que se nos dio el privilegio de compartir. Cuan hermoso es Cristo por medio de quien recibimos esta maravillosa oportunidad.

¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: Tu Dios reina! Isaías 52:7

28-Feb-21
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