Pruebas
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Pruebas

La pandemia ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. Hay personas con mucho temor, con depresión, pensando en el suicidio y es que ha sido un tiempo de muchas pruebas, primordialmente en el área de la salud y en el área económica, sin embargo, hablaremos sobre lo que Dios nos dice acerca de las pruebas, ya que tendemos a verlo como algo muy malo, pero tienen una relación directa con lo que Él quiere hacer en nuestra vida.

Santiago 1: 2-3 dice: Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Estas pruebas de fe por las que pasamos producen fortaleza, paciencia, perseverancia, constancia, las cuales nos sostendrán en tiempo de tribulación.

¿Por qué Dios permite que tengamos pruebas?

Para que nuestra fe sea fortalecida y crezca.

A veces pensamos que si nos acercamos a Dios no tendremos pruebas y a la hora de tenerlas nos apartamos, nos enfriamos, esto se da porque no conocemos de dónde vienen. El Señor las pone para que nuestra fe crezca, para que sea sólida, llena de poder, que sin importar lo que suceda sepamos con convicción que Dios nos va a sostener.

Para que produzcamos constancia y fortaleza.

Dice la palabra de Dios que la constancia y la fortaleza te van a perfeccionar y no te faltará el consuelo, la paz, el amor, la misericordia y la consolación que viene de Dios. Esta perfección es lo que nos convierte en personas maduras espiritualmente, nos da un carácter firme par que el día de mañana logremos llegar al propósito para el cual Él nos llamó. No vinimos a esta tierra por casualidad, desde antes de la fundación del mundo Él ya nos había escogido y nos puso en este lugar para que cumplamos Su llamado y llevemos a otros al camino de Cristo, que conozcan de Él, y a cada uno de nosotros se nos dieron diferentes dones para lograrlo.

En momentos de prueba, lo más importante es saber que Dios tiene el control de todo, nunca ha dejado de tenerlo y Él te ha dado gracia para poder soportar todo sufrimiento, toda prueba y toda tentación. La gracia es un beneficio de Dios, es Su favor para nosotros los pecadores, es un regalo que no merecíamos, pero Él nos lo dio. El día en que lo conociste ahí estaba la gracia de Dios. Él nos miró con amor eterno, con bondad, con misericordia, la cual siempre estará ahí para perdonarnos, para decirnos que caminemos cuando caigamos, para mostrarnos que siempre estará con nosotros y nos levantará y restaurará porque nos ama, porque somos su gran tesoro, nos escogió desde el vientre de nuestra madre, y nos puso un nombre.

Aunque estemos pasando por el fuego no nos vamos a quemar porque Él nos prometió que estaría con nosotros siempre, no dudemos, no temamos, porque Jehová nuestro Dios estará con nosotros hasta el fin, ese es nuestro Dios. No nos sostendrán nuestras finanzas, títulos, empleo, dones, familia, el único que estará con nosotros hasta el final se llama Jesucristo, nuestro Salvador, el que nos compró con precio de sangre, el que nos perdonó cuando nadie lo hizo, quien derramó hasta su última gota de sangre por cada uno de nosotros para que hoy tuviéramos la vida eterna.

Las pruebas no vienen de Satanás, el único que las permite en cada uno de nosotros es Dios. Satanás no nos puede tocar sin el permiso de Dios. Job dice que Satanás no lo podía tocar porque Dios lo cubría, sin embargo, le permitió tocar todo lo que tenía para probarlo y ahí comenzaron a venir todas la pruebas, se llevaron a sus animales, perdió su casa, sus hijos, su esposa, y en ese momento él se levantó, se rasgó sus vestiduras en forma de luto, se postró sobre la tierra, oró a Dios y le dijo: Señor a esta tierra vine sin nada y tú me diste todo, tú me diste y tú me quitaste, y yo te adoraré siempre. ¿Harías eso? ¿Qué has hecho cuando te han dado una mala noticia o cuando has pasado por pruebas?

A veces nos resentimos con Dios, nos enojamos, lloramos, le preguntamos ¿por qué?, más Job oró y después nuevamente Satanás pidió tocarlo y esta vez afectó su salud, aun así, nunca maldijo a Dios ni dejó de creerle. Llegó un momento en donde Job se sintió tan mal que comenzó a reclamarle a Dios y en ese momento él entendió que el Señor era el creador de todo y que cuando permite que algo pase es por una razón, aunque no lo entendamos, en ese momento Job dijo que cuando todo iba bien él pensaba que lo amaba, pero solo ahora en esta situación tan difícil supo lo que realmente era amarlo, verdaderamente lo conoció y creyó en Él.

Job fue honrado por Dios porque después de la tribulación Dios nos honra, nos devuelve todo y hasta nos da más. Entonces vino una gran restauración para Job, así como puede venir a nuestra vida después de un momento de prueba, ya que Dios traerá una gran bendición a vida, que quizás no nos podía dar antes porque no estábamos listos, porque Él necesitaba formar en nosotros ese carácter firme, que fuésemos esas personas con madurez en el área en el que nos estuvo puliendo en la prueba.

En el caso de Job, sus amigos llegaron y le comenzaron a regalar dinero, joyas y Dios le devolvió doblemente de cada cosa. El sufrimiento te va a traer contentamiento, perseverancia, obediencia así que le dio mucha vida a Job para que él se gozara y disfrutara de todas las bendiciones que le serían dadas.

Dice Dios que su pueblo no será avergonzado por lo tanto todo lo que te ha sido quitado te será devuelto con creces, porque toda prueba traerá una gran bendición y Él quiere dárnosla, por eso debemos saber pasar por las pruebas con contentamiento, porque dice la palabra de Dios que su gozo es nuestra fortaleza.

Otra prueba es la tentación, a veces pensamos que somos los únicos, pero 1 de Corintios 10:13 dice: Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Las tentaciones no vienen de Dios, vienen de nuestra lujuria, es algo que todos tenemos, es ese deseo apasionado e incontrolable por tener algo, puede ser un desorden sexual el cual trae actitudes muy peligrosas en los seres humanos tales como los abusos sexuales, puede ser también un vicio que no se puede controlar como el alcohol, pornografía, drogas, o hasta cuando sentimos vacíos e intentamos llenarlos de manera errónea con diferentes cosas como ropa, ejercicio, comida. etc. Está bien desear lucir mejor pero no está bien si nuestro verdadero objetivo detrás de eso es seducir personas.

Examinémonos, ¿con qué estamos llenando los vacíos de nuestro corazón?

Solo Dios nos podrá hacer sentir personas plenas y completas, solo Él puede llenar cualquier vacío. Abramos nuestro corazón al Señor, Él permitirá que el Espíritu Santo traiga una tristeza profunda a nuestra vida para que nos lleve al arrepentimiento y pueda traernos salvación.

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